Inicios independentistas

La virgen del Rayo

“Relámpago, furia infernal” dice la canción. Una descarga instantánea de millones de voltios que causa no pocas víctimas en tiempodeaguas. Pero hay casos excepcionales, supuesta y debidamente documentados: hay quienes han sobrevivido a esa descarga que entra por el cráneo y sale por los pies. ¿Milagro o misterio científico? Lo más extraño de esos casos es el efecto remediante del fenómeno: quesque los huesos recobran su fortaleza y la venas de las víctimas se reconstituyen y se limpian de grasa, el colesterol desaparece y hasta la mente reasume un equilibrio inusitado. Más aún: las víctimas adoptan actitudes religiosas insólitas, atribuyendo a las divinidades su fortuna superviviente. Eso en el plano humano, pero en Guadalajara –y la fecha cambia entre el 13 o el 18 de agosto de 1807– sucedió que, mientras las monjas del convento de dominicas de Jesús María rezaban, cayó un rayo que dio en una muy deteriorada imagen de la virgen del Rosario; las religiosas atribuyeron el fenómeno a que la imagen las salvó del infortunio. Por supuesto que la figura quedó chamuscada. Lo sorprendente de todo esto fue que, luego de que las monjas la siguieron conservando y acudían a sus rezos para sanar a alguien, la virgen quedó restaurada: su rostro, demeritado por el tiempo y por la fatídica descarga, asumió de nuevo un renovado fulgor y pareciera que por divinas razones e intervención, se reparó. Allí, en el altar mayor del templo de Jesús María está la llamada Virgen del Rayo.

Autor: Álvaro González de Mendoza
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