Época virreinal

Pepa y Chana

El Portal de los Agustinos en Guadalajara (oficialmente el de Guerrero, después el de Sears, y hoy sin nombre), durante el inicio del siglo XIX fue conocido por el nombre de Portal de Pepa. Esto por una popular vendedora de aguas frescas que estaba en el centro de la cuadra y que, además de vender aguas sabrosas, era la encargada de transmitir noticias sobre los tapatíos: “Pepa, ¿no ha venido fulano?”, “No, no ha pasado hoy”. “Pepa, ¿no me dejó nada dicho Andrés?”, “Sí niña, dijo que esta noche no iba a su casa porque su papá sigue enfadado”. “Pepa, ¿qué hay?”, “Tenga este papelito que le dejaron”. Y de esta forma el cajón de Pepa sirvió de agencia de información, de correo y de todo. Además del Portal de Pepa estaba el de Santa María de Gracia frente a Palacio; éste se conocía como el Portal de Chana, por Feliciana Corona de Arévalo, que tenía allí una sedería y perfumería y que era muy querida porque la pasaba en un equipal platicando con todo mundo y porque fue la primera en dar trabajo de dependientas a mujeres tapatías.

Autor: Mario Z. Puglisi
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