Época virreinal

La primera vacuna

La peste bubónica, el tifus, el paludismo, la difteria y la viruela alcanzaron proporciones epidémicas en los hacinamientos europeos y americanos. Mary Wortley Montagu (1689-1762) introdujo en Inglaterra la técnica de la virolización, que había conocido en Turquía. Consistía en la introducción subcutánea de la serosidad procedente de las ampollas de la viruela humana. Eduardo Jenner (1749-1823) observó que los ordeñadores que sufrían la viruela de las vacas no padecían la humana, la cual era más intensa, por lo que realizó inoculaciones a partir de las ampollas de las vacas. Así nació el principio de inmunización contra otras enfermedades. Por instrucciones del obispo Cabañas, la llamada vacuna (“de las vacas”) fue traída a Guadalajara por el médico de las Californias, José Francisco Araujo. Los niños Cesáreo y Eustosia Garro, hijos del administrador de correos Vicente Garro, fueron los primeros beneficiados, el 17 de agosto de 1804, en la misma administración postal, localizada en la calle San Francisco (16 de Septiembre) y López Cotilla. Semejante hazaña médica mereció una placa conmemorativa en esa esquina ochavada de la finca que subsistió hasta el año de 1949, en que fue demolida.

Autor: Adolfo Ochoa
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