Entorno y peculiaridades

Pelícanos borregones

Al igual que las mariposas Monarca que llegan por millones desde Canadá a algunos bosques del estado de Michoacán, también el lago de Chapala es el refugio invernal de miles de pelícanos, que la gente con buen tino ha llamado “borregones” por su resplandeciente color blanco. Se los ve principalmente en la isla de Petatán –al interior del lago– y en los lugares de la ribera donde se pesca tilapia, carpa o charal. Los pelícanos comen charal al natural o los restos que los pescadores les dejan luego de procesar la carne de los peces más grandes. Si se quiere apreciar la belleza de estas magníficas aves y descubrir de dónde vienen algunos de los sabrosos bisteces de pescado y los ricos charales capeados que se consumen en Guadalajara y otras ciudades de Jalisco, hay que tomar la carretera que va a Jiquilpan y salir a la izquierda, unos cuantos kilómetros antes de Tizapán el Alto. Ahí se podrá disfrutar de la elegancia del nado y vuelo de los pelícanos en invierno, platicar con los pescadores sobre la historia del pueblo, renovar las esperanzas de que el lago está aún vivo y reflexionar si vale la pena, quizá, promover el lago de Chapala como santuario del pelícano borregón.

Autor: Marco Antonio Martínez Negrete
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