Época virreinal

Mariano Valdés, impresor

Mariano Valdés Téllez Girón, impresor de la ciudad de México, en 1791 vio que la ciudad de Guadalajara carecía del beneficio público de la imprenta y decidió proporcionar a sus moradores “las utilidades que traen consigo y se siguen de semejantes inventos”, y le escribió al presidente de la Real Audiencia de Guadalajara para ofrecer el establecimiento de la imprenta –siempre y cuando se le concediera “el privilegio exclusivo perpetuo” para imprimir todo lo que se le pidiera “sin que otra alguna persona pueda ejecutarlo en la misma ciudad sin su permiso”. Valdés alegaba que el privilegio le permitiría “resarcirse” del cuantioso importe de la instalación de la imprenta, pero el rey era la única autoridad que podía concederlo por lo que la Real Audiencia de Guadalajara le señaló que disponía de tres años para solicitarlo y “persuadir el beneficio que resulta de las imprentas que son unos de los mejores inventos y los gravísimos perjuicios que no pueden dejar de originarse de su defecto”. El 7 de febrero de 1792, Mariano Valdés estableció la imprenta en la calle Cerrada de Loreto del Colegio de la Compañía de Jesús; poco después, en una casa frente a la plaza de Santo Domingo. El rey Carlos IV, en 1793, otorgó el privilegio solicitado –pero sólo por diez años. El primer texto en imprimirse fue una recopilación de los Elogios fúnebres del Ilustrísimo Sr. Alcalde, indudable aval para el establecimiento de la imprenta aquí y que no vio coronado su esfuerzo.

Autor: Nuria Blanchart
<< Anterior Siguiente >>