Todavía somos así

Guanatos

Se ha querido nombrar a la ciudad con diversos adjetivos, como La Perla o La Atenas de Occidente. Así también como La ciudad de las rosas o La ciudad de las fuentes. En 1964 se dijo: “Guadalajara, la del millón; y en cada tapatío un anfitrión”. Salvador Novo la llamó “La ciudad de las jacarandas”. Ahora, como en una moderna torre de Babel, hay quienes le llaman Guanatos. De haber tenido barrios cargados de identidad, historia y buena relación vecinal, se abrió a una deformada imagen por los fraccionamientos del siglo XX. A partir de 1970, Guadalajara se convirtió en una metrópoli con fraccionamientos, primero abiertos y después amurallados llamados cotos. En pleno siglo XXI vuelta al medioevo.

Autor: Nuria Blanchart
<< Anterior Siguiente >>