Todavía somos así

Pneumático

Los chicos que bautizaron su grupo como Pneumus recogían de la calle o de las casas de sus amigos lo que otros consideraban basura. Lo llevaban a su taller denominado, claro, Pneumático. Allí ensayaban su música, al estilo de la orquesta de Goran Bregovik o Jan Tiersen, con bajo, flauta, saxofón, acordeón, silbatos diversos, arañas de hule pitador y cualquier otro cacharro. Adoptaron las maneras de los personajes del cine mudo: se vistieron en blanco y negro y enmudecieron, como en las películas de Chaplin, los Lumiére, George Méliès y Buster Keaton. Nadie entendía bien a bien lo que hacían, hasta que Helmut Köhl los invitó a presentarse en su galería, la Haus der Kunst. El grupo tapatío fue, lo que llaman los productores, una revelación. Desde entonces tocan en distintos foros y cada vez están más presentes en la escena local y nacional. Pneumus volvió a la manera antigua de sonorizar el cine, en vivo y con diversos elementos de la imaginación.

Autor: Angélica Íñiguez
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