Todavía somos así

Café Treve

Hoy es un antro gay como tantos. Restaurantes y cafés con problemas económicos suelen cambiar su giro y convertirse en “bares de ambiente”, eufemismo que ampara la nueva orientación del establecimiento. Ese local, ubicado en 8 de Julio, fue la segunda casa del café Treve, de tradición, y visitado por personajes e intelectuales. Lo fundaron los hermanos Valdivia Alcaraz, originarios de Acatic, Jalisco. Ramón, el mayor, se especializó en la preparación del café desde muy joven y Trino trabajó en el Madoka durante seis años. Primero se instalaron en avenida Juárez, cerca del ex Convento del Carmen y después se mudaron al sitio donde hoy es el bar gay. Al Treve acudían intelectuales que según Juan Enrique Rodríguez se les podía agrupar en tres clases: los profesionales, los aficionados y los eventuales, todos a cual más de presuntuosos. También había asientos reservados para los jugadores de ajedrez y de dominó e incluso placas que conmemoraban las mil tazas de café tomadas por algún asiduo parroquiano. El Treve llegó a ser emblemático y antes de pasar a manos de su nuevo propietario, fue incluso el editor y protagonista de un libro titulado Travesías de un café.

Autor: Angélica Íñiguez
<< Anterior Siguiente >>