Todavía somos así

Tsunami en La Manzanilla

Los habitantes de La Manzanilla aún no se reponían del susto. Miraban asombrados los destrozos que acababa de causar el terremoto en su pueblo cuando de pronto vieron que el mar se retiraba de la orilla de la playa. Era la mañana del 9 de octubre de 1995. Mar adentro, los pescadores vieron que el mar se comenzó a “inflar”. A toda prisa regresaron a la costa para avisar. La gente comenzó a correr rumbo al monte. En unos minutos el océano avanzó cuatro cuadras sobre el poblado para después regresar arrastrando todo a su paso. El fenómeno se repitió al menos tres veces en una hora y causó graves daños en el pueblo. El mar saqueó casas y dejó peces brincando en las habitaciones. Afortunadamente el avance del agua fue lento y permitió que la gente se pusiera a salvo en las zonas altas. Don Ángel Benavides, un hombre que entonces tenía 70 años de edad, recordaba que en 1932 había ocurrido lo mismo. Después del susto, José Castillo, uno de los pobladores decía: “Dios nos puso a bailar dos veces. Primero con el Jarabe tapatío y luego con el Zopilote Mojado.”

Autor: Juan Carlos Núñez Bustillos
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