Se acaba el XX

Mano Negra en el Roxy

Rogelio Flores Manríquez, activo promotor cultural de Guadalajara, llegó del Distrito Federal a fines de los setenta. Comenzó la nueva década en la XEJB con un programa de nombre rebuscado y singular: Jazz: Antropología y Estética. Abrió una efímera tienda de discos importados en la recién inaugurada Plaza México: Beat Gallery. Después fundó con Paco Barreda la galería de arte Magritte y organizó conciertos con la asociación Jazz Guadalajara. Pero su proyecto más recordado fue la rehabilitación del viejo y abandonado cine Roxy, lugar alternativo por excelencia. En ese viejo galerón ubicado en Mezquitán 80, frecuentemente asediado por las autoridades municipales, se presentaron muchísimos conciertos memorables. Uno de los más, fue el mano a mano entre Café Tacuba –aún no muy populares entonces– y Mano Negra –la célebre banda dirigida por el músico hispanofrancés Manu Chao. Un día antes del concierto, en el mismo Roxy hubo una conferencia de prensa con pocos medios locales y la presencia de Chao y Rubén Albarrán, vocalista de los Tacubos. Este último, que después se convirtió en gran estrella nacional, apenas fue tomado en cuenta por los representantes de los medios, deslumbrados por la implacable retórica de Chao. El concierto, eso sí, y gracias a los dos grupos, fue uno de los de mayor intensidad que recuerde Guadalajara.

Autor: Alfredo Sánchez
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