Época virreinal

Colegio de niñas

El Colegio de Niñas de San Diego de Alcalá inició labores en 1703, en una casa, con el fin de prestar ayuda a las desheredadas hijas de familia, pobres y huérfanas, enseñándolas a leer, escribir y algunas labores “de mano y aguja”. Apenas contaban con once recogidas bajo la tutela de la rectora: la Madre Ana de San Joseph. El sostenimiento del colegio se debía a los donativos generosos que recibían de particulares. Gracias a estas aportaciones, el colegio extendió sus paredes a lo largo de cuatro manzanas, desde la calle Juan Álvarez al Norte, Garibaldi al Sur, González Ortega al Oriente y Contreras Medellín al Poniente. No había concluido la construcción del colegio –debido a que las donaciones y rentas no eran suficientes– pero gracias a la ayuda del obispo Juan Gómez de Parada se terminó tanto el colegio como la iglesia anexa y a la vez le dio nuevas constituciones como: “formar muchas doncellas… en lo cristiano y civil… y para que tomen el estado de perfectas religiosas o casándose… sean unas matronas de ayuda y consuelo a sus maridos… y bien de su hijos”. Nadie podía escribir o recibir cartas sin permiso de la Rectora.

Autor: Cecilia López
<< Anterior Siguiente >>