Se acaba el XX

Nombres raros

Mucho antes de que Ricardo Zohn y Carlos Sánchez fueran notables compositores de música de concierto reconocidos internacionalmente, tuvieron aspiraciones rockeras en Guadalajara. El primero, con la guitarra eléctrica, y el segundo, en los teclados, formaron parte en la década de los ochenta de proyectos en los cuales la música no era lo más extraño sino los nombres con los que bautizaban a sus grupos: Plasmodia fue uno de ellos; otro se llamó con irreverente humor, Opus Nite. El baterista de varios de esos grupos era el conocido monero José Ignacio Solórzano, Jis, de cuyo ingenio seguramente proviene el nombre con que bautizaron uno de sus temas: “Copete en el Pomo”. Después de tal derroche de creatividad, a Jis no le quedó más remedio que abandonar los tambores, dibujar y, melómano como ya era, convertirse en uno de los más compulsivos compradores de discos que recuerde Guadalajara. Por su parte, los compositores mencionados, Zohn y Sánchez, se reencontraron años después pero en un terreno mucho menos relajado: la prestigiada Eastman School of Music de la ciudad de Rochester, como profesores de composición.

Autor: Alfredo Sánchez
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