Se acaba el XX

Un rey en el Degollado

Es sabido que el blues como género musical ha conseguido hogar adoptivo en Guadalajara desde hace mucho tiempo, pero cuando se anunció que B.B. King estaría en el Teatro Degollado los blueseros tapatíos no lo podían creer. En una tierra baldía en espectáculos internacionales a fines de los setenta, un lujo como ese era francamente inconcebible. Pero era cierto. Y ante un Degollado a reventar, el maestro hizo sonar a Lucille, su famosa guitarra, como sólo él sabía. La conectó a dos amplificadores Fender Twin Reverb y lo demás fue puro gozo. No hubo grupo abridor –ni falta hizo. Un rey como ese no requería más súbditos que los asombrados asistentes a un concierto memorable.

Autor: Alfredo Sánchez
<< Anterior Siguiente >>