Se acaba el XX

Ravi Shankar de visita

Cuando se anunció en la década de los setenta que estaría en el Teatro Degollado el compositor de la India, Ravi Shankar, para interpretar su famoso Concierto para Sitar y Orquesta, el músico Eduardo Arámbula, quien había conseguido un sitar y comenzaba a tocarlo con cierta habilidad, no cabía de emoción. Gran admirador de Shankar, Eduardo buscó la forma de que el famoso músico le autografiara su instrumento. Así pues, se armó de valor y llegó al teatro el día señalado pocas horas antes de que comenzara el concierto. Cargaba el enorme estuche en cuyo interior venía el preciado sitar. Decidió no intentarlo por la puerta principal sino por la lateral, sobre la calle de Hidalgo, que era el acceso de los artistas. Cuando el responsable de la puerta lo vio llegar con el estuche y viendo su aspecto moreno y bajito, no sólo no le impidió el acceso sino que le dio la bienvenida con un “pase usted, maestro”, gracias a lo cual Arámbula ingresó al área de camerinos como si fuera uno de los músicos o el mismísimo Ravi y consiguió el ansiado autógrafo en la calabaza de resonancia de su propio sitar.

Autor: Alfredo Sánchez
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