Se acaba el XX

Un charro percudido

A principio de la década de los setenta la cultura del estado de Jalisco estaba en manos del Departamento de Bellas Artes y su cabeza era Juan Francisco González, quien contaba entre sus colaboradores con Pedro Matute en el área de cine. Pedro organizaba ciclos que fueron muy formativos para los cinéfilos de entonces: Bergman, Wells, Visconti, Antonioni y otros directores fundamentales eran exhibidos en el no muy cómodo auditorio de la Casa de la Cultura Jalisciense, allá por el rumbo del parque Agua Azul. Entre los proyectos de Matute también hay que mencionar un taller de realización cinematográfica al que se inscribieron muchos jóvenes ansiosos por practicar el séptimo arte. Fueron maestros en esa aventura don Carlos López Cabello, productor, y su hijo el periodista Carlos Cabello Wallace; también el director teatral Daniel Salazar y, por supuesto, el propio Matute. La culminación de ese taller fue el intento de realización de una película satírica en 16 milímetros que llevaría por nombre El Charro Percudido y donde, entre otros, participaba en la producción uno de los alumnos aventajados, Daniel Varela, más adelante fundador del Centro de Arte Audiovisual. No se sabe qué fin tuvo el charro cinematográfico perpetrado por Matute y discípulos.

Autor: Alfredo Sánchez
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