Época virreinal

Actos luctuosos

Por el siglo XVII, al recibir la noticia de la muerte de algún personaje se procedía al duelo dramatizado, que consistía en publicar los lutos con pregones, llevando ropas negras y faldas caídas hasta los pies con tambores o el repique lento de las campanas que anunciaban el fallecimiento. Las oraciones no podían faltar, mientras que los amigos amortajaban el cadáver y llevaban a cabo los trámites para el sepelio. Después de una muerte, se obligaba de inmediato a suspender cualquier demostración de alegría; las fiestas se cancelaban y las personas de clases sociales altas ponían caras tristes y lucían sus ropas de luto. Incluso a los criados se les obligaba a llevar ropa negra. Se le daba mucha importancia a la pira funeraria y a sus epitafios, que posteriormente servían de adornos. “A cada paso –dice un cronista–, se ven en esta ciudad, colgados de las paredes, más o menos cubiertos de humo y polvo, según sus antigüedades, bellos fragmentos de composiciones.”

Autor: Cecilia López
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