El siglo que nos obligó a crecer

1960: un censo memorable

Universalmente, los censos de población se efectúan a mediados del año censal. El Octavo Censo General de Población de México se efectuó el domingo 8 de junio de 1960. En el municipio de Guadalajara, la población total era de 843,836 habitantes; 417,222 hombres y 426,614 mujeres. Los sesenta fueron años de ascenso para los grupos menos favorecidos por la riqueza. Las clases medias vivieron con desahogo y tuvieron acceso a situaciones de verdadero bienestar. El municipio estaba urbanizado a la mitad y sus límites eran: el Club Guadalajara al poniente, la Zona Industrial hacia el sur y el Estadio Jalisco al norte. No existía el anillo periférico y no había colonias perdidas. Por las calles circulaban menos de 20 mil vehículos de motor; no se conocían problemas de contaminación ambiental y privaba una gran armonía entre el sector privado, la clase obrera y las autoridades locales. El Instituto Jalisciense de Promoción y Estudios Económicos, A. C., sin aplicar cálculos estadísticos, tuvo la idea de que al cumplirse justamente cuatro años del censo, debía dársele el título de “Tapatío Un Millón” al niño que naciera después de las cero horas del día 8 de junio de 1964.

Autor: Adolfo Ochoa
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