El siglo que nos obligó a crecer

El mercado de San Juan de Dios

San Juan de Dios es mucho más que un mercado. Desde los orígenes de Guadalajara se convirtió en uno de los corazones donde palpita la ciudad y por donde transitan más de diez mil personas cada día. En el mercado, llamado oficialmente Libertad, se puede comprar lo mismo una cabeza de puerco o una yerba medicinal que el último programa de cómputo o un perfume fabricado en París. El tianguis que reunía a los agricultores y artesanos de la región, tomó forma de edificio en 1888. En 1925 se construyó el nuevo local. Para 1957, el arquitecto Alejandro Zohn construyó el nuevo inmueble que tiene 70 puertas, 2,975 locales y 70 bodegas que se extienden sobre una superficie de 44,570 metros cuadrados, lo que lo convirtió en el mercado más grande de América Latina. Los especialistas lo consideran un emblema de la arquitectura regional por el uso de materiales de la zona, la habilitación de patios interiores y el uso del concreto aparente que se despliega en los techos que simulan las lonas del antiguo tianguis. En el diseño original había espacio para guardería, escuela y gimnasio. El exceso de puestos instalados en lugares inadecuados ha propiciado graves daños en la estructura del edificio.

Autor: Juan Carlos Núñez Bustillos
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