Época virreinal

Japoneses tapatíos

Entre 1624 y 1642 había en Guadalajara cuatro, a lo mucho cinco, japoneses que dejaron huella de su existencia y por lo menos dos de ellos desarrollaron intensa actividad empresarial y destacaron en la sociedad tapatía –incluso uno fue sepultado en la catedral. En los registros se mencionan a los japoneses de la siguiente forma: “Un Japón que está en el dicho pueblo (Guadalajara) que habrá cuatro años que se bautizó”; la segunda persona está registrada como Juan Antón “de nación Japón” que compró la libertad de un negrillo por cien pesos haciendo de padrino; el tercero aparece en un documento o carta de compañía que firma un mercader de Guadalajara con Luis de Encío “de nación Japón”; otro documento lo firma Juan de Páez “de Japón”, como uno de los acreedores; y existe, finalmente, una partida de defunción de un Agustín López de Cruz “de nación Japón”, que deja como albacea de su testamento al mencionado Luis de Encío –cuyo nombre japonés era Fukuchi Soemon… Este grupo de japoneses se incorporaron a la sociedad tapatía del siglo XVII con una gran capacidad de adaptación.

Autor: Nuria Blanchart
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