El siglo que nos obligó a crecer

Pininos de Vicente Leñero

Cuando era niño, Vicente Leñero (Guadalajara, 1933) leyó Huckleberry Finn de Mark Twain y le gustó tanto que enseguida se puso a escribir; cuando concluyó, le llevó el texto a su hermano para que lo leyera. “Muy bien”, le dijo, pero copiaste íntegro a Mark Twain… Leñero se sintió triste y desconcertado pero insistió en escribir y con el tiempo obtuvo un primer lugar en un concurso de cuento en el que los jueces fueron Juan Rulfo, Juan José Arreola y Alfredo González Casanova. Leñero quiso agradecer a Juan Rulfo por haberse fijado en su trabajo y éste le dijo: “no sé por qué ganaste, yo no voté por ti”. Entonces acudió a Arreola quien le explicó: “por supuesto, Juan no votó por tu trabajo porque es una calca de su estilo”. Con el tiempo, la tendencia a imitar y las influencias desaparecieron y descubrió su propia voz.

Autor: Nuria Blanchart
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