El siglo que nos obligó a crecer

Incendio del Cine Alameda

El 20 de febrero de 1952, el cine Alameda ardió en llamas en plena proyección de una cinta catastrofista llamada Cuando los mundos chocan. Debido a un corto circuito en el foro, las cortinas se quemaron y el fuego se extendió por todo el teatro sin dejar de visitar un solo rincón. Las personas que estaban en los balcones sufrieron de pánico y se atropellaban entre sí para intentar escapar. Algunos intoxicados por el humo cayeron al piso y fueron aplastados. Desde el cine Juárez se podía contemplar cómo salían algunas personas por las ventanas para saltar a la marquesina del teatro. Retumbaban en ecos constantes las sirenas de policías, bomberos y ambulancias que no cesaban de llegar al lugar del siniestro ni se daban abasto con la cantidad de gente lesionada. El agua que traían los bomberos se terminaba en cuestión de minutos y como no había hidratantes se iban a rellenar las pipas hasta el Agua Azul. La tardanza en el ir y venir permitió al fuego crecer. Alrededor de las diez de la noche se escuchó un ruido estremecedor que dio el último adiós al cine Alameda: era el techo que se desplomaba hasta caerse en su totalidad. El saldo fue de dieciséis muertos.

Autor: Cecilia López
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