El siglo que nos obligó a crecer

Rulfo y sus pininos en el cine

En una de sus estancias en Guadalajara, Juan Rulfo trabajó –durante los años cuarenta– como empleado de la Secretaría de Gobernación. Sus funciones estaban relacionadas con el cine de Guadalajara, entre las cuales estaba la de supervisar a un inspector de películas muy singular. Se trataba de un inspector ciego. Rulfo tenía que describir las escenas de los filmes a este personaje. Así que si en el filme había un beso, el inspector le preguntaba: “Juan, ¿ese es un beso tierno o un beso lujurioso?” Y el escritor le daba los pormenores detalladamente, con lo que quizás desarrolló cierto arte narrativo ligado al cine que años después sabría aprovechar.

Autor: Mario Z. Puglisi
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