El siglo que nos obligó a crecer

Clausura de los salones de baile

El diario El Heraldo de Occidente, en una nota del 3 de abril de 1936, relata el hecho de que siete jovencitas menores de edad que habían asistido al salón de baile El Mosler, en la calle 16 de septiembre, fueron sacadas de ahí con el engaño de “hacerlas artistas”. Hecho consumado por la celestina Amparo Gutiérrez, ayudada por unos individuos de “sexo dudoso” que venían de la metrópoli, con la complicidad de un ex empleado local de sanidad. El destino de las jovencitas era ser vendidas en un burdel, hecho que consternó a la sociedad tapatía y tanto la Federación de Estudiantes Socialistas de Occidente (FESO) como la Logia Masónica Simbólica Netzahualcóyotl, dirigieron enérgicas protestas al ayuntamiento a cargo del presidente municipal Florencio Topete, quien ordenó la clausura inmediata de todos los dancings de la ciudad. Y la Guadalajara conservadora de 180,000 habitantes se vio sin sus centros de diversión popular por algún tiempo.

Autor: Nuria Blanchart
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