El siglo que nos obligó a crecer

El nuevo Teatro Obrero

Al final de 1934, el empresario Rafael Guzmán inauguró la Carpa Obrera sobre la calzada Independencia, después de abandonar el jacalón que ocupaba entre Pedro Moreno y Juárez. Pretendió reforzar el elenco de artistas, y además del regreso triunfal de la bella Lulú, se presentó la cancionista Lucha Reyes. Se recuerda también a Elva María, Rayito de Oro; María Coronado, Lupe Sánchez, María Luisa Sortillón, María Rivera, las hermanas Consuelo y Ninfa Traslaviña y otras más. En sus diferentes temporadas, desfilaban cómicos consagrados en teatros de la Ciudad de México y también reconocidos en Guadalajara. Tales fueron las presentaciones de Fidencio Cordero, Bolas de Hilo, Pompín Iglesias, don Chicho, el Güero Rodríguez, Chupamirto, Armando Soto la Marina, Chicote; Rodolfo Chaires y J. Jesús Martínez, Palillo. Sus discursos, además de producir risa y distracción, reflejaban en algunos la situación que existía en los círculos políticos de la época, tanto en Guadalajara como en el país.

Autor: Hugo Torres Salazar
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