El siglo que nos obligó a crecer

Combate de flores

Por los años treinta, se desarrolló una joven tradición en la que participaban las colonias extranjeras de Guadalajara, adornando carros con flores y desde luego con motivos típicos de su país. En cierta ocasión, la colonia española formó un patio andaluz; la alemana, el Graff Zepelin; la francesa, una réplica de la Bastilla. En este desfile también hacían acto de presencia la Compañía de Petróleos, la Lotería Nacional, la cigarrera El Águila, etcétera. Participaban también bicicletas adornadas y, orquestando el desfile con sus cornetas, se premiaban las diferentes categorías. María Félix engalanó uno de los carros florales. Pero el evento se dio por cancelado definitivamente cuando varios estudiantes empezaron a participar en el “combate de flores” hasta acabar con el orden, pues la competencia se convirtió en baldes de agua, hielazos, manojos de santamaría bien apretados que dolían como pedradas y, en más de una ocasión, abordaje de un camión a otro buscando pleitos.

Autor: Nuria Blanchart
<< Anterior Siguiente >>