El siglo que nos obligó a crecer

El cine sonoro llega a Guadalajara

Lo que verdaderamente revolucionaría al cine sería la llegada del vitáfono, un sistema de discos acoplados al proyector. En 1929 llegó, en inglés, The Jazz Singer, la primera película con sonido. Fue exhibida en el Cine Lux (en el segundo piso de un edificio en la esquina de Morelos y 16 de Septiembre) propiedad de José Montes y de Carlos Pérez. Y a fines de 1930 se exhibieron también este tipo de nuevas películas en el cine Tobaré, aunque el sistema de discos acoplados al proyector se desincronizaba con mucha frecuencia, al grado de perder el sentido a la historia. Pese a estos inconvenientes, con la llegada del cine sonoro el séptimo arte dio un gran paso. La mala noticia fue para los músicos que ambientaban las películas, ya que fueron desplazados. Más tarde, cuando llegó el sistema de fotocelda –que consiste en fotografiar el sonido al margen de las imágenes–, desaparecieron las comunes desincronizaciones. Este sistema fue utilizado por primera vez en el Teatro Degollado y patrocinado por el gobernador José Guadalupe Zuno. Se colocaron doce bocinas atrás de la pantalla y por primera vez los tapatíos vieron y oyeron la llegada de una locomotora de vapor.

Autor: Cecilia López
<< Anterior Siguiente >>