Época virreinal

Los trabajos del agua

En el año de 1600, el gobernador Santiago de Vera ordenó al ingeniero Martín Casillas las obras para hacer llegar el agua de los veneros de los Colomos, en Zapopan, a la fuente de la Plaza de Armas. Después de hacer sus cálculos, Martín Casillas opinó que el agua entraría a la Plaza Mayor a “una vara y cinco dedos más abajo de su piso”. La obra se inició equivocadamente bordeando el entonces pueblo de Mezquitán hasta la parte posterior del Convento de Santo Domingo. Después de este fracaso hidráulico, la población de Guadalajara carecería del vital líquido hasta 1740, año en que las obras dirigidas por fray Pedro Buzeta surtieron a las fuentes principales de la ciudad.

Autor: Mario Z. Puglisi
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