El siglo que nos obligó a crecer

El gobernador Zuno, preso

Durante siglos, el río de San Juan de Dios fue constante preocupación para los tapatíos, quienes le dedicaron sus mejores esfuerzos. El gobernador Miguel Ahumada (1903-1910) inició la construcción de grandes colectores para entubarlo, lo cual aconteció en etapas. El gobernador José Guadalupe Zuno Hernández (1923-1926) continuó obras en la Calzada Independencia, las cuales le acarrearon problemas. El mismo Zuno refiere: “... cuidamos que siguiera una línea recta, pues el lecho del río era muy irregular y abarcaba una gran extensión de terrenos y muchas propiedades... había propietarios que se oponían [interpusieron amparos], mas no todos estuvieron en contra... Y un día… al llegar al Museo, unos gendarmes me tomaron preso y me llevaron a la Penitenciaría, de la cual era director un gran amigo mío... [y] me llevó a su casa, pues vivía en la propia Penitenciaría”. Zuno había sido acusado de ocasionar “daños a los bienes nacionales”, en el atrio de San Juan de Dios y parte de la muralla (sic) Sur, para rectificar la calzada. Aquello era cierto, pero el acto era benéfico para la ciudad, por lo que el agente del Ministerio Público no formuló acusación en su contra, poniendo enseguida al licenciado Zuno en libertad.

Autor: Adolfo Ochoa
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