El siglo que nos obligó a crecer

Publicaciones post revolucionarias

De las publicaciones de Guadalajara que destacan al haber terminado la revolución, figura en primer lugar el periódico El Informador, nacido en 1917; mucho después se le sumarían El Occidental y El Sol de Guadalajara, los cuales desde 1942 y 1948, respectivamente, pudieron consolidarse tras serias dificultades. La primera revista de “cultura y arte” fue Bohemia, dirigida por Alfonso Suárez y con la colaboración de distinguidas plumas que tan sólo fueron leídas durante 12 números. Ésta misma abrió el camino a otras dos que vivieron en el interés de los lectores durante tres y cuatro años: La Revista Azul y La Revista de Guadalajara. Con el año 1919 llegó Boletín, órgano de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística en Jalisco, y que se convertiría en una de las publicaciones más longevas de la entidad. En 1929, una revista pedagógica y cultural llamada Vanguardia despertó interés durante diez años. En el mismo año apareció Bandera de Provincias, dirigida por el joven Agustín Yáñez y Alfonso Gutiérrez Hermosillo, cuyos colaboradores cobijaban cualquier tendencia y disciplina; vana fue su lucha por impulsar ediciones dedicadas al romanticismo mexicano y a la filosofía nacional puesto que no hubo interesados en pagar 10 centavos quincenales. Muchos escritores de esa revista encontraron refugio en la revista Arte; y posteriormente sus letras viajaron a Ecos y después a Cúspide, revista mensual que sobrevivió hasta 1938.

Autor: Cecilia López
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