El siglo que nos obligó a crecer

Los Wichita a Chapala

En 1917, dos señores de Guadalajara, Garnot y Maldonat, establecieron un servicio de autobuses llamado: Wichita. Aquellos vehículos enormes con llantas sólidas, asientos transversales en que se acomodaban de cinco en cinco personas y con capacidad para 40 pasajeros, hacían su recorrido entre Guadalajara y Chapala. Se cobraba un elevado precio debido al largo trayecto de cinco horas como mínimo. Tiempo que parecía interminable, sobre todo cuando se sumaban más horas gastadas dentro del autobús debido a las constantes descomposturas que sufría. También el público prefirió hacer su recorrido en diligencias por Atequiza, debido a que el rodado tan duro que tenían los autobuses provocaba un notable agotamiento en los pasajeros. Fue gracias a la intervención del gobernador Jesús González Gallo, en su período de gobierno de 1947 a 1953, en que se hicieron mejoras definitivas para trasladarse a Chapala a través de una mejor carretera, dada la importancia turística que fue adquiriendo ese destino.

Autor: Cecilia López
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