El siglo que nos obligó a crecer

La Santa Seña

Esta tradición católica mexicana estaba muy arraigada en los antiguos tapatíos y se realizaba en memoria de las cinco llagas que recibió Jesucristo en la cruz y de las cinco edades del mundo que precedieron a su venida. “La Seña” fue una tradición que heredó la iglesia española a casi todas las antiguas catedrales de América. Era una ceremonia que se llevaba a cabo durante el tiempo de cuaresma en la catedral de Guadalajara. Se celebraba cinco veces al año: el sábado de Lázaro, el viernes de Dolores, el domingo de Ramos, el miércoles Santo y el domingo de Pasión. Los sacerdotes iban cubiertos con mantos negros desde la cabeza y hacían sus reverencias frente al altar acompañados de coros. Cuando terminaba la ceremonia se dejaba la bandera a un lado del evangelio. El arzobispo Francisco Orozco y Jiménez fue muy afecto a la ceremonia de La Seña, desde que era obispo de Chiapas. En 1913, último año en que se celebró esta ceremonia, Orozco le dio mayor solemnidad llevando él mismo la bandera del miércoles santo. El 28 de marzo de 1914, la Santa Seña quedó definitivamente suprimida en esta catedral.

Autor: Cecilia López
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