Inicia la modernidad

Precio según la elocuencia

Los evangelistas de Guadalajara eran unos seres al servicio de la población, dueños de un ingenio sin igual. Llegaron a la ciudad probablemente durante los comienzos del siglo xviii, y se fueron instalando en un punto determinado de la ciudad brindando su servicio a medida que ésta iba creciendo. Se les denominaba así, “evangelistas”, por analogía con los cuatro autores-escritores de la parte fundamental del llamado Nuevo Testamento. Su labor era la de escribanos en una sociedad con altísimo grado de analfabetismo, y era requerida por todos aquellos que necesitaban documentos de índole personal u oficial. Se fueron estableciendo en San Juan de Dios, San Agustín, Penitenciaría, y en el antiguo Jardín de la Soledad, lugar donde ahora está la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres. Fue allí donde se hicieron de más fama, pues durante muchos años se pudo recurrir a sus servicios en la zona del jardín y, protegidos por un kiosco de lámina, la pasaban escribiendo a mano cartas y documentos. Luego, hacia finales del siglo XIX –ya con máquinas de escribir–, con un letrero que rezaba: “a 25 centavos sin elocuencia y a 50 centavos con elocuencia”.

Autor: Mario Z. Puglisi
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