Inicia la modernidad

Los cócoras

El público tapatío que acudía a ver representaciones teatrales en los diversos coliseos carecía de una actitud pasiva o de mera contemplación. Por el contrario, acostumbraba dialogar con los actores que salían al escenario y manifestaban en voz alta la opinión que les merecía la obra o algún momento dramático en especial. Los espectadores eran parte del espectáculo puesto que lanzaban frases o dichos oportunos a medida que se desarrollaba la obra. Esto a su vez provocaba reacciones entre el mismo público, quienes aprobaban o desacreditaban alguna intervención, por lo que las obras eran interactivas y llenas de matices imprevistos. A aquellos espectadores que intervenían se les conocía como cócoras, quienes acudían muchas veces en grupo para emitir risas burlonas o lloriqueos, para provocar la risa en los palcos y galerías. José Juan Tablada dejó testimonio de esto en un escrito que data de 1895, cuando menciona: “Teatro inverosímil donde dialogaban los actores con el público haciendo alarde de la peregrina gracia tapatía”.

Autor: Cecilia López
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