Inicia la modernidad

El puente colgante de Arcediano

La importancia del Puente de Arcediano para el estado de Jalisco, hace un siglo, derivó de dos factores: el económico y el tecnológico. En ese tiempo los sistemas de comunicación eran muy deficientes, y había poblados que vivían en un aislamiento casi absoluto. El río Santiago, muy caudaloso durante las temporadas de lluvia, hacía que la utilización de balsas, canoas o pangas fuese arriesgada y peligrosa. El Ingeniero Salvador Collado propuso construir un puente colgante, sistema nunca usado hasta entonces en nuestro país. A excepción de los cables comprados a la fábrica Roebling (constructora del puente de Brooklyn en Nueva York), sólo se utilizaron materiales de la región: el hierro provino de la ferrería de Tula, cercana a Tapalpa, y las piezas fueron fundidas en los talleres Collignon. La arena y la mampostería porfídica para las pilastras y los anclajes, así como las maderas, fueron obtenidas de los montes inmediatos. Fue construido en diez meses. El 7 de junio de 1894 se efectuó una prueba que consistió en hacer pasar un número creciente de carga, hasta llegar a 36 mulas, 104 asnos y seis arrieros, que representaban un peso de dos mil trescientas arrobas, y al momento de la bendición se llenó con más de 500 personas, que pesaban una carga de dos mil seiscientas arrobas (30 toneladas).

Autor: Adolfo Ochoa
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