Inicia la modernidad

El templo de Nuestra Señora del Refugio

Las hermanas Librada, María y Tatiana de apellido Orozco, establecieron una congregación de terciarias franciscanas. En 1889, y por gestión de su confesor Pascual Avelar, el arzobispo Pedro Loza les dio autorización y donó, para que comenzaran a realizar labores de beneficio social, una capilla ubicada en la calle Moro, semi destruida por un terremoto y que tenía un templo inconcluso e invadido de escombros y ortigas. El nuevo templo –cuya restauración tardaría once años en terminar– se conoció como de “Nuestra Señora del Refugio de Pecadores”, y se dedicó a atender mujeres arrepentidas, huérfanos y ancianos. Tiempo después, la iglesia y el convento serían incautados, permaneciendo sin culto hasta el principio de la década de los cincuenta. Con la apertura de la avenida Federalismo, la nave del templo quedó a la mitad del arroyo.

Autor: Nuria Blanchart
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