Inicia la modernidad

Los Atl colors

El célebre pintor tapatío Gerardo Murillo (1875-1964), nacido en el barrio de San Juan de Dios, siempre tuvo puestos sus pies en marcha. El poeta argentino Leopoldo Lugones lo rebautizó como Doctor Atl cuando lo conoció en París, luego de que Murillo recibiera una beca de Porfirio Díaz para estudiar pintura en Europa –donde fue alumno del intelectual marxista Antonio Labriola. Cuando el Doctor Atl regresó a México, en 1903, lo hizo disfrazado de italiano y, pasado un tiempo, inventó su marca personal, los Atl-colors, pinturas hechas de una pasta dura de cera, resina y petróleo que se podían aplicar sobre papel, tela o piedra. Los usó por primera vez en 1908, sobre los muros de la Escuela Nacional de Bellas Artes; y desde entonces pintó con ellos grandes paisajes con volcanes, pues su interés por la vulcanología era grande y la había estudiado en Italia en 1911. Semejante atracción por los volcanes lo llevó a presenciar la erupción del Paricutín en 1943; dicen que intentó “comprar” al recién nacido volcán –para no ser sólo pintor de volcanes sino propietario de uno. Con sus Atl-colors, considerados como una importante aportación técnica, elaboró pinturas, apuntes y dibujos hoy altamente cotizados.

Autor: Angélica Íñiguez
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