Inicia la modernidad

Como bomba

El Museo Regional de Guadalajara guarda y exhibe un facsímil de una ilustración del periódico antiporfirista El Hijo del Ahuizote en la que aparece el general Ramón Corona, gobernador de Jalisco desde marzo de 1887, sentado en su oficina mientras alguien introduce por la ventana una bomba con la leyenda “reelección”. El autor, Fígaro, hace alusión al disgusto que tuvo Corona al saber que Porfirio Díaz quería reelegirse. Las posibilidades de que el presidente prolongara su cargo aumentaban y algunos comenzaron a ver en el gobernador de Jalisco –que gozaba de gran popularidad– a un contrincante capaz de encabezar la rebelión. A decir del historiador José María Muriá, al principio la idea de ser líder no le simpatizó a Corona, pero después llegó a atraerle bastante. El caso es que el 11 de noviembre de 1889, Ramón Corona murió asesinado 24 horas después de haber sido atacado por un misterioso sujeto. Aunque no hay evidencias de quién fue el autor intelectual del asesinato, algunos señalan que cuando el dictador se enteró expresó su beneplácito o una falsa consternación por el hecho.

Autor: Angélica Íñiguez
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