Inicia la modernidad

Pantaleón Panduro, alfarero

No se sabe con precisión en qué momento los padres y hermanos Panduro empezaron a destacar en el arte de la alfarería, realizando multitud de figuras en las cuales imprimían un sello humano que otorgaba individualidad a cada trabajo. El Diario de Jalisco de 1888 refiere que Pantaleón Panduro Martínez (1830-1922) empezó a destacar a partir de la visita que en ese año realizó el periodista estadounidense E. H. Talbott. Sus obras se encuentran diseminadas, incluso, en ciudades de Europa y de Estados Unidos. El autor Eduardo Gibbon, en su obra Guadalajara: Vagancias y recuerdos, al referirse a Panduro, dice: “... produjo las más bellas obras con la simple arcilla plástica, con la misma facilidad y destreza con la que Miguel Ángel produjo su estatua de nieve ante la atónita mirada de Piero de Médici”.

Era un retratista con habilidad y talento para hacer hablar el barro, del cual empleaba mezclas de Sayula, San Rafael y Tlaquepaque. De sus manos salieron retratos de gobernantes y escenas de la vida real, como duelos a caballo, titiriteros, cirqueros, policías, aguadores, tahúres, toreros, tortilleras, músicos, barrenderos, borrachitos. Porfirio Díaz quedó tan admirado del retrato que le hizo, que lo invitó a vivir en Palacio Nacional.

Autor: Adolfo Ochoa
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