Inicia la modernidad

La Marcha fúnebre de Chopin

Durante el mes de marzo de 1881, se presentó la ocasión oportuna para interpretar por primera vez la hoy famosa Marcha fúnebre, de Chopin, en un espacio público. La pieza del romántico polaco se tocó durante las solemnes honras fúnebres que la sociedad tapatía realizó con gran estima a la madre superiora sor Ignacia Osés, quien alguna vez tuvo a su cargo a las cuarenta religiosas de San Vicente de Paul, comúnmente llamadas las Hermanas de la Caridad y que durante muchos años tuvieron la administración del Hospicio Cabañas, el Hospital de Belén y el Colegio de Niñas de San Felipe. La orden había sido expulsada por disposición del decreto del Congreso de 1875.

Autor: Mario Z. Puglisi
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