Inicia la modernidad

El águila del Teatro Degollado

Fermín González Riestra fue uno de los gobernadores (1879-1882) que tomó mayor empeño por las obras materiales del Teatro Degollado durante el siglo XIX, ya que vigilaba personalmente las indicaciones del ingeniero Salvador Mota Velasco. No obstante los pocos recursos económicos de que podía disponer, allegaba fondos por cuantos medios podía –por ejemplo, rifando objetos que le eran obsequiados a su persona. En su tiempo se concluyó el pórtico, se estucaron las columnas de los palcos y se pintaron las famas de las pechinas (obra del distinguido artista jalisciense Felipe Castro, que consiste en dos damas que sostienen con la mano derecha una trompeta en actitud de tocar y una corona de laurel en la izquierda). Como fruto de sus gestiones, González Riestra mandó colocar en la clave del gran arco del proscenio la colosal águila de madera de sauco, recubierta con oro de 23 kilates y con un peso de 70 kilos, que sostiene entre sus garras la bandera nacional y en el pico un trozo de cadena que lo adorna. Acerca de esta águila y su cadena en el pico corre una conseja que vaticina la caída del edificio cuando dicha cadena sea desprendida del pico del animal. Misma profecía que se atribuye al águila del Teatro Juárez en Guanajuato.

Autor: Adolfo Ochoa
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