Inicia la modernidad

Los volcanes Ceboruco y Colima

El jueves 10 de febrero de 1875 hizo erupción el volcán El Ceboruco, sucediéndose una larga serie de temblores que causaron la consiguiente alarma. En Guadalajara, se sintió al anochecer un fuerte sacudimiento de tierra que, aparte del temor, causó daños materiales en algunos edificios públicos. No obstante, el Teatro Degollado –cuya construcción tanto se había censurado– no sufrió el menor daño. Las personas que se hallaban allí, por haber concurrido a la función en beneficio a la señora Leonardi, no sufrieron otra molestia que el terror producido por el fenómeno. La inquietud causada por los continuados sacudimientos dañó, como era de esperar, la actividad artístico-teatral. Y no fue sino once años más tarde que las funciones del teatro se volvieron a ver afectadas por lo mismo: el martes 9 de febrero de 1886, se presentó en el Teatro Degollado la obra Los dos sargentos, la cual fue bien recibida; pero durante su presentación un polvillo menudo, muy molesto, empezó a invadir el teatro, metiéndose a los ojos de los espectadores, debido a que el volcán de Colima había entrado en erupción y sus cenizas caían sobre esta ciudad.

Autor: Adolfo Ochoa
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