Inicia la modernidad

Fábrica de cerveza

La bebida espumosa mundialmente conocida y consumida llegó a Guadalajara en 1857 gracias a una pequeña fábrica, propiedad del señor Francisco Bauteloup, situada en la calle del Hospicio. En muy poco tiempo la cerveza logró su auge en la Perla Tapatía. Debido a su gran consumo, el iniciador de esta bebida consolidó una gran fortuna hasta 1871, año en que decidió trasladarse a la capital para dedicarse al giro de abarrotes y ultramarino. Aquí se pierde la huella de este pionero de la cerveza en Guadalajara. Al marcharse, dejó su negocio en manos del señor José María Gutiérrez, quien prosiguió con el éxito abasteciendo de cerveza a la Guadalajara durante varios años. Por tres centavos se podía adquirir una botella de casi medio litro, cerveza a la que popularmente llamaban “del mecatito” por el cordelillo que ataba el tapón para que éste no se disparara con el fermento. Tres y hasta seis centavos pagaban el brindis de los tapatíos.

Autor: Cecilia López
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