Inicia la modernidad

La carretera Guadalajara-Chapala

Por allí se pueden ver las fotos del viejo hotel Arzapalo, y frente a él la diligencia a punto de partir. Fue en 1866 que quedó establecido el servicio regular de diligencias Guadalajara-Chapala, lo cual significa –teniendo en cuenta que literalmente las llamadas carreteras se hicieron para que transitaran carretas– que ya se había habilitado una vía rápida hacia la laguna. ¿Rápida? El viaje en diligencia tomaba entre diez y doce horas, lo cual era bastante menos de las casi dos jornadas que significaba hacerlo a caballo. Los primeros vehículos automotores que se aventuraban por aquella ruta después de la primera década del siglo XX, lograron hacer el recorrido ya en sólo cuatrocinco horas; el efímero ferrocarril que no sobrevivió la competencia con el autotransporte, acortó el tiempo a dos horas; y ya para la treintañera década, una nueva carretera permitía llegar a la población ribereña en hora y media. La llamada Nueva Carretera a Chapala, concluida en 1953 y ahora convertida en callejón de acceso o salida de la ciudad, fue la que acercó definitivamente la laguna de la que dependen vitalmente los tapatíos.

Autor: Álvaro González de Mendoza
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