Inicia la modernidad

Libros como trincheras

Cuentan las crónicas que durante la guerra entre conservadores y liberales que arruinó la ciudad hacia 1860, dos hombres recorrían el campo de batalla con un objetivo específico no bélico. Y es que los combatientes estaban atrincherados tras libros apilados, de procedencia bibliotecaria y conventual. Muchos libros que habían pertenecido a distintos conventos, como el de San Agustín, del Carmen, de La Merced y otros, fueron rescatados durante por aquellos dos hombres: Ignacio Luis Vallarta y José María Vigil. Estos libros, junto con otros que sumaron una cantidad cercana a los 20 mil volúmenes, sirvieron para que el general Pedro Ogazón, gobernador en turno, decretara el nacimiento de la primera Biblioteca Pública del Estado en el año de 1861. A pesar de que estuvo en función casi desde entonces, por los problemas que pasaba la nación no se inauguraría sino hasta trece años después, cuando ya era gobernador Ignacio L. Vallarta.

Autor: Mario Z. Puglisi
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