Inicia la modernidad

“La guerra es un azar”

Cuando Benito Juárez instaló su gobierno en Guadalajara en febrero de 1858, el gobernador era Jesús Camarena y jefe militar, el general Silverio Núñez, quienes eran incondicionales a la causa republicana. En el palacio de gobierno, Juárez consideró conveniente concentrar las fuerzas militares. Camarena redactó la orden mediante un mensaje que iniciaba diciendo: “La guerra es un azar; sin perder tiempo, reúnanse en esta ciudad (...)”. Pero el coronel Antonio Landa, con un grupo de sublevados, se rebeló contra su superior, el general Núñez y el gobierno de Juárez, y se dispuso a atacar Palacio. Núñez acudió el día 13 de febrero a identificar la postura de Landa, encontrándolo apostado en el edificio de la Universidad (Biblioteca Iberoamericana, Edificio Lutecia), y apuntando la artillería hacia Palacio. Núñez le pidió a Landa subordinarse, sujetándole de las solapas y llamándole traidor. Viendo el forcejeo, un soldado de Landa disparó a quemarropa. Pero debido a la buena suerte de Núñez, la bala se incrustó en su reloj de oro que traía en la bolsa del chaleco, aplastándole completamente la maquinaria y las dos tapas. Se salvó de la muerte, ese día, por azar.

Autor: Adolfo Ochoa
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