Inicia la modernidad

La construcción de “un teatro digno”

El 12 de diciembre de 1855 el gobernador Santos Degollado convocó a un concurso para la construcción de “un teatro digno”. El punto 8° de la convocatoria refería: “Se invita a todos los arquitectos, para que dentro de un mes ... presenten planos adecuados ... con una explicación sucinta de la idea que hayan concebido, y demostración matemática de la economía, solidez y elegancia de su plano”. El 30 de abril de 1856, el ayuntamiento encomendó al arquitecto tapatío Jacobo Gálvez la construcción, en la plaza de San Agustín, de un teatro de estilo neoclásico que después se llamaría Degollado.

La obra se vio paralizada frecuentemente por los contratiempos que ocasionaban las guerras de aquella época. Los trabajos continuaron con lentitud debido a la carencia de recursos. El 3 de mayo de 1859 se colocó la clave de la bóveda. Gálvez fue duramente criticado por los técnicos de aquella época, que hallaban desacertado el empleo de la piedra pómez y el hormigón de jal como materia estructural. Para demostrar la estabilidad de la obra, el arquitecto ordenó, una vez desmantelada la cimbra, se hicieran varios disparos con un cañón de artillería emplazado al centro de la bóveda. Después de tan drástica prueba y tras un detenido examen, se comprobó la inexistencia de daños estructurales en la obra.

Autor: Adolfo Ochoa
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