Inicios independentistas

Los coloquios

Una de las diversiones populares en el siglo XIX eran los coloquios. Éstos eran composiciones literarias muy semejantes a las comedias que solían representarse en plazas públicas. El entretenimiento, que aparece en Guadalajara por el año de 1823, no contaba con lugares fijos para llevar a cabo sus representaciones, así que cualquier lugar era apto para ser transformado en un escenario, desde una plaza de gallos, un patio particular, hasta las propias calles de la ciudad. El lugar preferido para los coloquios era el barrio de San Juan de Dios. Muchos actores vivían de este tipo de espectáculos que eran bien recibidos por el público tapatío. Diversos obstáculos aparecieron cuando en 1824 el ayuntamiento tapatío suspendió la expedición de licencias para estas funciones, bajo el argumento de que “alteraban el orden público”. Al año siguiente, los coloquios se reanudaron con el compromiso de las autoridades a regular –más que prohibir– las diversiones del público tapatío. Los coloquios tuvieron su apogeo durante casi una década, después de la cual el entusiasmo por el género empezó a decaer. Los actores buscaron, entonces, empleo en compañías teatrales donde encontraron un mejor refugio, ya que estas compañías no pagaban impuestos al municipio.

Autor: Cecilia López
<< Anterior Siguiente >>