Trivias de inicio

La nota de sociales en verso Martha Cerda y la escuela de escritores La llegada del obispo Alcalde

“El jueves de la semana pasada la coreográfica fiesta tuvo lugar en la casa de mi muy querido amigo el señor Filemón Arias. Selecta la concurrencia vestía con elegancia. La señora de Verea de negro y blanco ostentaba. La de Medicis gris perla, la de Chávez, enlutada; vestía de rosa y negro la señora Orozco de Arias; la señora Camarena de negro y lo mismo estaban la de Madrid, de González Romero y Sánchez Aldana. Las niñas Bosque, de lila y crema, eran unas hadas. Y las Madrid, Pepa y Carmen de blanco y lila, encantaban. Pepa Romero a las rosas con su traje avergonzaba, Concha el suyo verde nilo vestía con suma gracia, y Lola me parecía un ángel de veste blanca; Chole Madrigal, lo mismo un ángel de níveas alas; Lupe Martínez, de rosa un ensueño semejaba y Rosa Flores de blanco y azul, bayadera mágica; muy linda estaba, de crema Justina Sánchez Aldana; Concha vestida de rosa absorbía las miradas”. En la década de los noventa del siglo XIX se podía contratar al poeta tapatío Jesús Acal Ilisaliturri para versificar las notas de sociales, y publicarlas en los diarios de circulación local como La Mariposa, que él mismo dirigía.

Nació tapatía y escritora. Estudió la carrera de derecho pensando que no era lo suyo; se casó y, convencida de que era el tiempo preciso, tuvo tres hijos; después se dedicó de lleno a la escritura. En 1988 fundó la Escuela de Escritores de Guadalajara con el aval de la SOGEM México y fundó en 1994 el PEN (poetas, ensayistas y narradores) de Guadalajara, formando parte de los más de ciento ochenta centros de la organización en el mundo. Visitó en París a Elena Garro y de su vivencia con ella, creó la obra de teatro Los pardos son gatos, en donde maneja la relatividad del tiempo. En su novela Toda una vida, Martha Cerda hace una recreación de María Félix y los boleros mexicanos, en La señora Rodríguez retrata a las mujeres, y en Y apenas era miércoles hace una denuncia satírica e irónica de las explosiones del 22 de abril de 1992 en Guadalajara. Fue Premio Jalisco en Letras en 1998. En 2002 fue invitada junto con Carlos Fuentes a formar parte de cien seleccionadores de las mejores obras del mundo para la Biblioteca Universal de Literatura, en Oslo, Noruega. Traducida su obra literaria a varios idiomas, ha sido merecedora de distintos reconocimientos a nivel internacional.

Una vez que se asignaba obispo a las diferentes diócesis, cada pueblo con su feligresía y sus autoridades eclesiásticas y civiles se preparaba para recibir a su alto dignatario. El señor Alcalde sucedió en el arzobispado de Guadalajara al señor Rodríguez Rivas de Velasco, y para dar tiempo a los preparativos que se organizaban en su honor, el nuevo obispo decidió pernoctar en el pueblo de San Pedro Tlaquepaque, donde descansaría unos días. Desde allí implantó el sello particular que lo caracterizaría durante todo el ejercicio de su investidura religiosa, pues ordenó que no se hiciesen en su recibimiento fastuosos gastos que consideraba impropiamente distraídos de las rentas de la Iglesia, sino que se redujeran a los mil pesos que ya habían sido fijados para dicha recepción. En su traslado fue acompañado de carruajes y tropas de caballería, con los jinetes espada en mano hasta la plazuela de la capilla de San Antonio. De ahí partiría una brillante y ricamente ataviada procesión hasta el portal de San Agustín, donde el señor Alcalde, además de recibir una solemne bienvenida, se revestiría con la indumentaria pontifical dirigiéndose hacia la catedral donde todos darían gracias a Dios por la feliz llegada de su pastor. Fue el día 12 de diciembre de 1772.

Mario Z. Puglisi Nuria Blanchart Hugo Torres Salazar
Madero de visita José Antonio Zorrilla Monis y Gabriel Ruiz Galindo 1960: un censo memorable

Madero visitó Guadalajara a fines de 1909 y regresó el domingo 8 de mayo de 1910, encabezando un mitin desde el segundo piso de la casa marcada con el número 274 de la calle Colón, contigua al recién construido Hotel San Francisco, frente al jardín Aranzazú. Unas seis mil personas escucharon a los oradores; la muchedumbre impidió el tránsito de calandrias y autos y detuvo los tranvías eléctricos, encaramándose en sus techos para escuchar –curiosos, extrañados y emocionados– al señor Madero. Asimismo, en la calle Pavo número 414 –entre la avenida de La Paz y la calle Libertad–, existe una placa de mármol donada por el gobernador Marcelino García Barragán, donde se hace constar también que en ese sitio: “El domingo 8 de mayo de 1910, los componentes del Club Antirreeleccionista ‘Valentín Gómez Farías’ celebraron con inusitado entusiasmo patriótico, el primer mitin político en postulación de su candidato a la presidencia de la república, el demócrata Francisco I. Madero, haciendo uso de la palabra los laureados oradores Lic. Roque Estrada, Ing. Salvador Jiménez Loza y don Benjamín Camacho, así como el propio candidato Madero”.

Entre los principales letristas del músico tapatío don Gabriel Ruiz Galindo (autor de la popular canción Amor, amor, amor) destaca José Antonio Zorrilla, yucateco de nacimiento, que compuso las letras de Aquella Noche, Primer Amor, Jamás, La noche es nuestra, Me gustabas, No preguntes a dónde, A solas contigo, Vida fácil, Usted, Viva el amor, Noche inolvidable, Noches de insomnio, Vas conmigo, Muy adentro. Sobre todas ellas se destaca la que compuso para estrenar en 1985 con motivo de la entrega del premio Jalisco a Gabriel Ruiz Galindo: Mi novia Guadalajara. En la que desfilan la Virgen de Zapopan, la calle San Felipe, el barrio de San Juan de Dios, el Hospicio Cabañas, y don José Clemente Orozco. La canción termina con un “Guadalajara, Guadalajara, Guadalajara, nunca podría decirte adiós, Guadalajara, Guadalajara, Guadalajara, cuando me ausento, tu vas conmigo a donde voy”.

Universalmente, los censos de población se efectúan a mediados del año censal. El Octavo Censo General de Población de México se efectuó el domingo 8 de junio de 1960. En el municipio de Guadalajara, la población total era de 843,836 habitantes; 417,222 hombres y 426,614 mujeres. Los sesenta fueron años de ascenso para los grupos menos favorecidos por la riqueza. Las clases medias vivieron con desahogo y tuvieron acceso a situaciones de verdadero bienestar. El municipio estaba urbanizado a la mitad y sus límites eran: el Club Guadalajara al poniente, la Zona Industrial hacia el sur y el Estadio Jalisco al norte. No existía el anillo periférico y no había colonias perdidas. Por las calles circulaban menos de 20 mil vehículos de motor; no se conocían problemas de contaminación ambiental y privaba una gran armonía entre el sector privado, la clase obrera y las autoridades locales. El Instituto Jalisciense de Promoción y Estudios Económicos, A. C., sin aplicar cálculos estadísticos, tuvo la idea de que al cumplirse justamente cuatro años del censo, debía dársele el título de “Tapatío Un Millón” al niño que naciera después de las cero horas del día 8 de junio de 1964.

Adolfo Ochoa Antonio García Medina Adolfo Ochoa
Viajes en diligencia Dile que la amo :(( Patria y águila de luces

“Los sonoros cascabeles, colgados de los collares de las mulas y el ruido de los balancines, enganchados con cadenas, lo oyeron el 25 de febrero de 1864 los habitantes de Guadalajara”.

Ese día llegó por primera vez a nuestra ciudad la diligencia procedente de León. Más tarde, un aviso colocado en las oficinas de la compañía anunció a los tapatíos que los viajes en diligencia saldrían de ambas ciudades los martes y viernes y costarían veinte pesos. Se debía llevar solamente una maleta. El elevado costo del transporte reducía el número de viajeros, porque “un caballo de buen andar se conseguía por la mitad de la tarifa”. Sin embargo, el recorrido acelerado, las relativas comodidades y las prevenciones para el camino, de las que el viajero se desentendía –y que ofrecía el viaje en diligencia–, eran factores compensatorios. Poco a poco las tarifas bajaron y se ajustaron a las distancias recorridas. También se ofrecieron nuevas rutas por todo el país y el número de viajeros aumentó. Las compañías de diligencias formaron verdaderos monopolios y fueron quienes empezaron a construir las fondas, mesones y posadas por donde transitaban. Estos monopolios del transporte también controlaron el correo y la recaudación de los derechos de peaje y el llamado alfojarifazco o alcabalas de las garitas. 

Hola Erick :c

En las fiestas patrias del año 1900, se inauguró una tradición que duró por muchos años y que daba una particular vida al centro urbano. Dicha tradición consistió en unir los portales que rodean la Plaza de Armas con una estructura diseñada por Mariano Staffino, que simulaba, por un lado, una montaña de tres metros con peñascos, bosques y una cascada iluminada con luces verdes, blancas y rojas; y por otro lado, se simulaba dar continuidad a los arcos que caracterizan a los portales, todo hecho con cartón, madera y acorde con la arquitectura corintia o toscana de las columnas sustentantes. En el famoso paseo de los portales unidos, las familias acostumbraban llevar sus propias sillas –pues en esas fechas no se rentaban. De tal modo que se veía, en el mismo espacio, una colección muy variada de asientos porque la clase media llevaba equipales, la clase alta enviaba muebles de forro de seda y los pobres unas sillas de tule o madera. Incluso se podían ver juegos completos de sala con canapé, mecedoras y doce sillas. En este evento, la atracción principal era un águila gigante hecha de foquitos en el exterior del palacio de gobierno que, prendiendo y apagando, daban la apariencia de volar.

Cecilia López Adolfo Ochoa Mario Z. Puglisi

Triviario tapatío segunda edición

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