Trivias de inicio

Pneumático La Real Audiencia: de Compostela a Guadalajara Colomos era un bosque talado

Los chicos que bautizaron su grupo como Pneumus recogían de la calle o de las casas de sus amigos lo que otros consideraban basura. Lo llevaban a su taller denominado, claro, Pneumático. Allí ensayaban su música, al estilo de la orquesta de Goran Bregovik o Jan Tiersen, con bajo, flauta, saxofón, acordeón, silbatos diversos, arañas de hule pitador y cualquier otro cacharro. Adoptaron las maneras de los personajes del cine mudo: se vistieron en blanco y negro y enmudecieron, como en las películas de Chaplin, los Lumiére, George Méliès y Buster Keaton. Nadie entendía bien a bien lo que hacían, hasta que Helmut Köhl los invitó a presentarse en su galería, la Haus der Kunst. El grupo tapatío fue, lo que llaman los productores, una revelación. Desde entonces tocan en distintos foros y cada vez están más presentes en la escena local y nacional. Pneumus volvió a la manera antigua de sonorizar el cine, en vivo y con diversos elementos de la imaginación.

La Real Audiencia (diputación) que se había establecido en Compostela el 21 de enero de 1549, hizo su parte para influir a favor de su traslado a Guadalajara, lo cual ocurrió el 10 de diciembre de 1560. De esta manera, la ciudad se convirtió definitivamente en la capital del reino. A partir de esta fecha la Real Audiencia se estableció en una casa situada en la esquina sur-oriente de la plaza de San Agustín. Cerca de donde se construiría, tres siglos después, el Teatro Degollado.

Los manantiales de Los Colomos ya eran famosos en la época de la Colonia, cuando la sedienta urbe colonial veía en los entonces lejanos manantiales una atractiva fuente. El bosque que lo circunda fue talado a finales del siglo XIX. Hay fotografías que muestran un paisaje sin árboles. El Castillo fue edificado entre 1898 y 1902, que fungió como Casa de Administración del Agua. Posteriormente los tapatíos nuevamente plantaron pinos y eucaliptos. Poco a poco el polvoriento paisaje se tornó de nuevo en bosque. En 1947, Colomos era la principal fuente de abastecimiento de agua para Guadalajara con 202 litros por segundo. Para 2003, representaba tan solo 1.37 por ciento del total.

Angélica Íñiguez Hugo Torres Salazar Juan Carlos Núñez Bustillos
Los abonos de Toña La Negra El tránsito del Sol por el cenit Emotiva visita del Mariscal Tito

El restaurante de Toña La Negra puso de moda los abonos que, así como se compraban para ir al teatro, ella los vendía para que sus clientes asegurasen las suculentas comidas de la semana. Vendía caldo michi, sopa de médula, flautas, enchiladas, milanesas de lomo y filete, arroz y pollo frito. Era 1930 cuando abrió el negocio en Juárez 91, entre Huerto y Molina, luego de haber trabajado desde muy joven en el restaurante La Fama Italiana. Cuando la calle Juárez se hizo avenida, Toña se cambió a López Cotilla 83.

Toña Ornelas de García nació y murió un 8 de septiembre, aunque en el primer caso fue del año 1905 y en el segundo, de 1963. Además de los olores y sabores que despedía el establecimiento de Toña La Negra era fama que el lugar era atendido por meseras muy guapas, como Lupe, Marta, Juanita y La Pichi.

La posición geográfica de Guadalajara se halla al sur del Trópico de Cáncer (éste se encuentra a una latitud de 23°27’ y Guadalajara, a 20°40’), situación que le permite a esta ciudad ser escenario del paso del Sol por el cenit en dos ocasiones al año: los días 23 de mayo y 19 de julio. En esas fechas, el fenómeno astronómico se puede apreciar al mediodía observando objetos verticales que estén expuestos a los rayos solares. Descriptivamente, el Sol está en su cenit al momento en que los cuerpos no arrojan sombra. En las zonas situadas al norte del Trópico de Cáncer y al sur del Trópico de Capricornio no pasa el Sol por su cenit. El Sol llega al Trópico de Cáncer el día 21 de junio, la posición más al Norte a la que puede llegar; una vez alcanzada esa latitud máxima, comienza su regreso hacia el Sur, dando inicio al verano. Para realizar mejor la observación del Sol en su cenit, es posible construir de forma casera un instrumento denominado gnomon, consistente en un poste o varilla, el cual debe colocarse lo más vertical posible. Chichén Itzá, en Yucatán, está a la misma latitud de Guadalajara.  

En los primeros días de octubre de 1963, el presidente Adolfo López Mateos acompañó durante unas horas en su recorrido por Guadalajara al presidente de la República Socialista de Yugoslavia, Mariscal Josip Broz Tito (1892-1980), quien estuvo en Jalisco durante tres días. Tito había encabezado la resistencia de los patriotas de su país en contra de la ocupación fascista, y supo conducir a su pueblo levantado en armas a la victoria contra las grandes potencias del Este y el Oeste que se disputaban la hegemonía del mundo. Esta visita fue muy controvertida por la jerarquía religiosa y grupos conservadores, debido a la profunda vocación hacia el socialismo del visitante. Estuvo en Tlaquepaque, donde admiró las obras de cerámica de sus artesanos. Allí organizaron en su honor una entusiasta recepción, en la que el Mariscal, visiblemente emocionado, se confundía con la multitud, saludando y tomando fotos personalmente. La espontaneidad de esta convivencia contagió a su esposa Yovanka y a sus compañeros de viaje, al grado que su intérprete no pudo contener las lágrimas al contestar una pregunta del Mariscal. También recorrió el Mercado Libertad (San Juan de Dios), donde convivió con las clases más modestas del pueblo.

Allí aceptó una invitación para degustar un platillo típico de la cocina mexicana, tomando asiento entre un grupo de locatarios del mercado y departiendo cordialmente con ellos esos agradables momentos. Bien sabía este líder mundial que gran parte de la simpatía popular hacia los dirigentes de los pueblos nace de la disposición de éstos para convivir con los humildes.

Angélica Íñiguez Adolfo Ochoa Adolfo Ochoa
Palos Sauza, radiales Venganza post mortem contra Prisciliano Sánchez La Santa Seña

Eran dos hermanos, gemelos idénticos; más bien chaparros y regordetes. Ramón y Alberto sus nombres y su apellido Palos Sauza. Hasta allí todo claro e indudable; pero, ¿fue algo ideado por ellos o respaldado por algún político o influyente? No queda testimonio acerca de su ocupación antes de aparecer en los altos del Teatro Degollado como directores (¿eran propietarios?) de la primera estación de radio instalada en Guadalajara. Tampoco consta que tuvieran el conocimiento tecnológico suficiente como para haber sido ellos los instaladores del equipo, y todo parece indicar que –protegidos o favorecidos del régimen– tuvieron ese empleo: encargados de la emisora. Indudablemente por su ubicación en un edificio público, la denominada xea tenía vinculación gubernamental, y los hermanos eran sólo los directivos de una estación cuyas transmisiones no eran diarias sino ocasionales. Eso no tenía mayor relevancia debido a los poquísimos aparatos receptores allá por los años 26-27 del siglo XX, cuando las transmisiones se hacían durante los fines de semana. Música, únicamente eso. Pero los hermanos Palos Sauza fueron identificados como los responsables de esa proeza tecnológica que misteriosamente transportaba sonidos remotos. Después, en 1930 y desde el edificio Mosler –por 16 de Septiembre–, surgiría al aire, y ya con una programación estable y más potencia, la xed. El hertzio empezaba implacable a inundar el valle de Atemajac.

El primer gobernador constitucional de Jalisco, Prisciliano Sánchez, duró sólo dos años en su gestión, por haber muerto a los 44 años de vida. No obstante, durante su breve gobierno tuvo importantes conflictos con la jerarquía eclesiástica. A tal grado que a ocho años de su muerte, el 12 de agosto de 1834, después de haberse adoptado en el país el Plan de Cuernavaca que suprimía el federalismo, un grupo de fanáticos invadió el Palacio de Gobierno en Guadalajara, destrozando todo lo que estuvo a su alcance, con la intención de apoderarse de los restos de Prisciliano Sánchez, que reposaban en la capilla del edificio, para arrojarlos a un muladar. La muchedumbre estaba encolerizada, incitada por la facción centralista, la cual había difundido la versión de que don Prisciliano había sido el autor de todas las reformas que afectaban al clero. Cuando llegaron al sitio donde estaban depositados los restos, no los encontraron, porque el gobernador impuesto por los centralistas, José Antonio Romero, había sido informado unos días antes de esos propósitos y con acierto dispuso su traslado al panteón de Belén.

Esta tradición católica mexicana estaba muy arraigada en los antiguos tapatíos y se realizaba en memoria de las cinco llagas que recibió Jesucristo en la cruz y de las cinco edades del mundo que precedieron a su venida. “La Seña” fue una tradición que heredó la iglesia española a casi todas las antiguas catedrales de América. Era una ceremonia que se llevaba a cabo durante el tiempo de cuaresma en la catedral de Guadalajara. Se celebraba cinco veces al año: el sábado de Lázaro, el viernes de Dolores, el domingo de Ramos, el miércoles Santo y el domingo de Pasión. Los sacerdotes iban cubiertos con mantos negros desde la cabeza y hacían sus reverencias frente al altar acompañados de coros. Cuando terminaba la ceremonia se dejaba la bandera a un lado del evangelio. El arzobispo Francisco Orozco y Jiménez fue muy afecto a la ceremonia de La Seña, desde que era obispo de Chiapas. En 1913, último año en que se celebró esta ceremonia, Orozco le dio mayor solemnidad llevando él mismo la bandera del miércoles santo. El 28 de marzo de 1914, la Santa Seña quedó definitivamente suprimida en esta catedral.

Álvaro González de Mendoza Adolfo Ochoa Cecilia López

Triviario tapatío segunda edición

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